Ahorro en la cocina: tomates rellenos

lauraPlato único Comments

Todos los meses nos pasa igual, intentamos ahorrar, y digo intentamos por que la mayor parte de las veces nos quedamos en eso. Tanto si cocinamos para nosotras solas como para nuestra familia, lo ideal es que sea una comida variada, sana y sabrosa. Así que en primer lugar debemos organizar el menú por semanas, sin que falten hidratos, carnes, pescados, frutas y verduras, legumbres…

Una receta muy clásica que además de sencilla y sana es económica son los tomates rellenos, que pueden ser de muchas clases. Debemos calcular 3 tomates al menos por persona, que sean del tamaño de nuestro puño, que no estén verdes pero tampoco demasiado maduros. Después de lavarlos y secarlos, tenemos que cortar la tapa, no demasiado, pero si lo suficiente como para que los manejemos con facilidad. Acto seguido y con una cuchara los vaciamos en un bol y después los ponemos en una bandeja en la nevera para que se mantengan fríos y no se deformen.

Como estáis viendo, los productos que usamos son de los más económicos del mercado.  El siguiente paso es cocer arroz, que dependiendo del número de personas para las que se cocine se calcula la cantidad.  Es tan sencillo como cocerlo en agua con sal, de forma que cuando esta rompa a hervir le echemos el arroz mientras vamos revolviendo para que no se pegue, lo dejamos unos minutos para que se vaya haciendo, teniendo cuidado de que no consuma todo el agua.

Cuando se encuentre listo, lo ponemos en un escurridor y con unas sacudidas enérgicas conseguiremos que suelte todo el líquido que quede, de esta manera evitamos que la textura en el paladar sea pesada y que el grano quede suelto. Lo ponemos en el bol que contenía el interior de los tomates, picando aceitunas, desmigando unas latas de atún e incluso unas de maíz en grano. Se remueve todo mezclándolo bien con sal, albahaca, aceite de oliva y vinagre. Cogemos los tomates de la nevera y los rellenamos con cuidado con esta mezcla, despacio pero haciendo presión al mismo tiempo, repitiendo esta operación hasta terminarlos.

El último paso es dejarlos enfriar en la nevera y tras un par de horas servirlos en la mesa. Un plato de lo más barato, puesto que la materia prima vale muy poco.

 

Imagen propiedad de: http://pixabay.com/en/users/byrev/