3 recetas para hacer helado con nieve fresca

Alfonso SBPostre Comments

Helado

Hay que viejo refrán que dice: “si la vida te da limones, haz limonada.”

Pero ¿qué pasa cuando la vida te da repetidas tormentas de nieve? Pues ¡que puedes usarla para cocinar!

Cuando empiece a caer nieve saca un recipiente fuera y recoge toda la nieve limpia que puedas. Ten cuidado si intentas recoger nieve después de que había caído en cualquier otro sitio porque puede estar contaminada.

Incluso puedes usarla simplemente como hielo en tus bebidas o para hacer granizados.

Aquí van 3 recetas que puedas hacer con nieve fresca:

Helado de nieve (versión 1)

Para hacerlo tienes que llenar una bolsa de plástico pequeña con media taza de leche, una cucharada de azúcar y un cuarto de cucharada de extracto de vainilla. Quítale todo el aire y sella la bolsa.

Luego coge otra bolsa que también sea sellable pero que sea mucho más grande que la anterior. Llénala de nieve hasta la mitad y añade el tercio de una taza de sal. Po la bolsa pequeña dentro de la grande y sellala.

Agitalo todo durante diez minutos y disfruta de la magia.

Helado de nieve (versión 2)

Este helado sí que lleva nieve en él. Para hacerlo, consigue un tazón de nieve fresca y añade un poco de leche mientras lo remueves hasta que quede cremoso. A continuación, echa un chorrito de vainilla al gusto. A eso puedes añadirle un poco de frutas frescas o salsa de chocolate por encima.

Cómetelo todo cuando lo termines porque no se mantiene bien una vez hecho.

Helado de nieve (versión 3)

Si quieres un helado un poco más dulce, éste es el tuyo.

Coge un cuenco y llénalo de nieve. Agrega media taza de azúcar blanco, una cucharada de extracto de vainilla y la leche suficiente para que te quede cremoso. Una vez conseguida la textura deseada ya estaría listo para comer.