Verdura y puré para bebes

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Todas y todos coincidiremos, porque además es algo reconocido desde el ámbito de la salud, que en el tránsito del proceso de cambio de alimentación de los bebés la incorporación de las verduras resulta tan importante como la incorporación de las carnes y pescados, y además se convierte en el punto de partida para la incorporación de carnes y pescados.

Sin embargo en muchas ocasiones surgen dudas acerca de la mejor manera de confeccionar los purés de verduras más adecuados en función de la edad, vamos a tratar de responder a estas preguntas haciéndolo además desde la perspectiva del ahorro, algo a lo que siempre prestamos atención en este blog.

En primer lugar debemos saber que hasta el primer año de vida de nuestros hijos hay una serie de verduras más recomendadas y otras menos recomendadas, algunas incluso no recomendadas durante este primer año de la vida de los niños.

Las primeras verduras que debieran entrar en la dieta de los bebés son el puerro, la zanahoria y el calabacín, a los que rápidamente podemos incorporar otros productos como la patata, la calabaza o la judía verde.

Sin embargo otros productos no son tan recomendables durante estos primeros 12 meses de vida del niño, por ejemplo las espinacas y acelgas porque habitualmente presentan un alto nivel de nitratos por lo que en caso de incorporarse debe ser en un pequeño porcentaje, u otras verduras más fuertes en cuanto sabor o flatulentas, como pueden ser la coliflor, los espárragos o las coles entre otras que directamente no están recomendadas antes de que el bebé cumpla un año.

Es muy importante en la elaboración de estos primeros purés  ir incorporando ingredientes de manera progresiva para qué los niños vayan experimentando con los sabores y texturas y acostumbrándose a la modificación de sabores, dejando de lado el peligro de la costumbre por monotonía a un sabor o producto concreto.

A la hora de comenzar a incorporar carnes o pescados a estos purés debemos recordar que no se recomienda hacerlo antes de los seis meses de vida del bebé, una vez cumplida esta edad podemos comenzar a incorporar estos productos, en el caso de la carne lo recomendable es introducir en primer lugar la carne de pollo, posteriormente el cordero y la ternera.

Debemos recordar dos cosas, en estos primeros purés combinados no debemos incorporar grandes cantidades de carne (como máximo unos 30 g diarios) y la carne debe ser cocinada de manera separada a las verduras incorporándose en el momento de triturar el puré.

Por su parte el pescado blanco debiera incorporarse a partir del décimo u onceavo mes, cocinándose del mismo modo que la carne de manera separada a las verduras y en raciones que no superen los 40 g diarios.

 

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