La mejor forma de ahorrar en la cocina, planificar el menú semanal

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Hasta ahora hemos estado viendo platos “low-cost” que nos permitan apañarnos día a día con nuestra ya, por antonomasia, precaria economía. Pero una buena idea, como las que se hacían antaño, era la de planificar el menú de la semana dependiendo tanto de lo que nos quedaba en la despensa, como en lo que podíamos adquirir, y de esta forma hacer una compra equilibrada tanto para nuestra salud como para nuestros bolsillos.

En concreto, y perdonad si uso la primera persona, recuerdo a mi abuela Manola que todos los domingos por la tarde hacía inventario gastronómico-domestico e iba a anotando lo que se necesitaba y lo que había que comprar para desayunar, comer, cenar y merendar sin gastar ni un “duro de más”.

Generalmente, como ya estamos casi a fin de mes, nuestra despensa estará bajo mínimos y que mejor que ello para comenzar este nuevo plan de actuación ahorrador.

Echemos un vistazo a los que aún nos queda, y papel y boli en mano, anotad aquellos productos básicos que no nos pueden faltar como por ejemplo pasta, galletas, arroz, latas de conserva, azúcar, café, sal, legumbres, cereales, especias y otros que consideremos que deben estar siempre a mano para sacarnos de algún atolladero. Esto mismo es aplicable a los congelados, productos de limpieza y de higiene (aunque estos no sean comestibles).

Y ahora llega la parte más ardua, ver lo que tenemos en la nevera y comenzar a realizar la lista para nuestro particular menú semanal.

Un ejemplo de menú para cuatro personas y siete días deberá contemplar que diariamente se deben tomar las siguientes cantidades de grupos de alimentos:

  • Cereales: 6 porciones al día que incluyan por ejemplo pan, cereales, arroz, pasta o maíz.
  • Frutas y Verduras: Entre ambas debemos tomar 5 o 6 porciones al día.
  • Lácteos: Partiendo de la leche y sus derivados 4 porciones al día.
  • Carnes, pescados y legumbres: Debemos tomar 4 porciones al día, intentando evitar la más grasas.
  • Aceite y demás grasas: Consumirlas con moderación, 1 o 2 veces al día, dando preferencia al aceite de oliva.
  • Dulces: Con una porción diaria es mas que suficiente, aunque de vez en cuando podemos darnos un capricho.

Basándonos en esto ya podemos echarle imaginación e ir confeccionando un menú semanal, os dejamos uno que básicamente es un estándar, para que en función de el podáis ir adaptándolo al resto de los días.

  • Desayuno: Leche, cereales, y fruta (o zumo)
  • Media Mañana: Snacks de arroz, con un poco de embutido o queso, y una pieza de fruta.
  • Comida: Legumbres con verduras o un plato de pasta, una buena ensalada y una carne o un pescado con guarnición de patatas o verduras a la plancha.
  • Merienda: Pan con queso y tomate, y un vaso de leche.
  • Cena: Un plato o puré de verdura, una tortilla francesa, ensalada y queso.

El precio dependerá del lugar donde compremos así que es muy importante de cara a ahorrar buscar y comparar comercios con precios adecuados, e ir a a hacerla sin hambre ya que esta nos impelerá a comprar cosas innecesarias que desbaratarán nuestros planes de ahorro.

Imagen | Hogarutil