Ahorra Haciendo Bombones De Chocolate

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Cuando Colón y los primeros pobladores españoles en América llegaron a las costas de la actual República Dominicana, recibieron de parte de los habitantes, como regalo, unas semillas ovaladas de color marrón, con las cuales elaboraban una bebida llamada “xocalath”, que aportaba gran vitalidad y energía. Los españoles pudieron observar que los indígenas tostaban y molían las semillas, para transformarla en una masa pastosa, que luego mezclaban con agua.

En 1519 Hernán Cortés conquista la actual México, dándose, a partir de ese hecho histórico, difusión al cacao, cuya semilla fue utilizada como moneda de cambio, al ser una bebida energizante que le permitía a los soldados pasarse todo el día sin otro alimento. Así fue que se extendió el cultivo de esta planta. Un siglo después, los europeos comenzaron a adaptarse a este producto, que fue transformado en gran medida por los productos agregados que se le añadieron, aunque siempre conservó el sabor amargo inicial. Así fue que se convirtió paulatinamente en moda, tomar el chocolate en horas de la tarde, costumbre que fue adoptada por la Corte de Francia, en procura de toques de distinción y elegancia. Y así surgieron, más tarde, los bombones, trocitos de chocolate que se podían comer en cualquier momento.

Hoy en día, la producción mundial de chocolate alcanza números exorbitantes, debido a la fascinación que ejerce en los públicos de todo el mundo.

Para una buena conservación y almacenamiento, el chocolate se guarda en cajas, preferentemente de cartón, con papel aluminio o encerado, en un lugar alejado de productos químicos. La cobertura blanca que se elabora a partir de la manteca de cacao, leche en polvo o condensada y vainilla, para que esté más fluida, se le agrega por cada 500 gramos,40 gramos de manteca de cacao.

Todas las coberturas deben fundirse en baño maría, fuera del fuego, trozo a trozo y de ninguna manera debe entrar en contacto con el agua.

Para preparar bombones de menta, se pone a fundir la cobertura en bañomaría. En un tazón, se coloca la glucosa, el azúcar y los ingredientes restantes, se mueve hasta que la mezcla quede uniforme. Se pincela los moldecitos con la cobertura, dando una capa. Se lleva a refrigerar dos minutos. Rellenar con la menta, y una vez hecho, se sella el bombón con más cobertura que se aplica delicadamente hasta llenar el molde. Luego, se lleva a refrigerar cinco minutos más. Se desmolda y luego se emplatina.